¡Como mamá, me encanta usar el Zaky Zak! Mi bebé se acurrucaba para el tiempo piel con piel y dormía mucho más profundamente. No tuve que preocuparme de que se moviera hacia abajo o de que mis brazos se cansaran de sostenerla porque la mantenía donde la puse. Es bueno tener los brazos y las manos libres de vez en cuando. ¡Todo padre necesita un Zaky ZAK!
